El reciclaje es realmente apasionante e interesante. Pero, ¿sabes cómo funciona un centro de reciclaje? Cada vez más usuarios toman conciencia sobre lo importante que es hacerlo para contribuir al cuidado del planeta. Si no quieres perder ninguno de los pasos, descubre en qué consiste.
Funcionamiento real de un centro de reciclaje
Antes de nada, debes saber que el funcionamiento del centro de reciclaje puede variar dependiendo de la ciudad y la comunidad autónoma. Es completamente normal. Sin embargo, mantienen una gran simetría las unas a las otras.
Hay ciudades que cuentan con leyes de reciclaje obligatorias que implican la recolección y luego la operación de reciclaje en el centro. Por lo que, los pasos serían los siguientes:
- Se recoge la basura para reciclar: después de que el usuario deposita la basura en los contenedores correspondientes (idealmente), se recoge la basura y se separa. En este punto es importante tener en cuenta que, si la caja de pizza no tiene grasa, se puede reciclar entera o, en el caso de estar sucio, solo el lado que no tenga grasa. En cuanto a los vasos de papel de un solo uso, normalmente no se pueden reciclar porque tienen una película de polietileno, aunque se puede reciclar la tapa de plástico por separado. Tampoco se pueden reciclar los plásticos etiquetados con los números 3, 6 y 7, al igual que las bolsas de plástico. Todo queda descartado.
- Lo que se puede reciclar se lleva a un centro para clasificarlo: en siguiente lugar, tras recoger toda la basura, la que vale para reciclar y la que no; estos contenedores son vertidos en máquinas grandes y el contenido se clasifica por su tipo. Es decir, se separan materiales reciclables limpios de los sucios y luego se organizan en base a si son plásticos, papel, etc.
- Se compran los productos reciclados: los materiales reciclables se llevan a procesar y se descomponen en materias primas para pasar a ser nuevos productos. De hecho, los más populares son los plásticos etiquetados con un 1, 2, 4 o 5, es algo que aparece en el propio etiquetado. Es algo que cada vez más consumidores valoran y es importante fijarse, porque tiene valor. De hecho, ese valor que pagan los fabricantes por los productos reciclados, es lo que ayuda a mantener el centro de reciclaje.
No obstante, aunque la separación lo hacen humanos, si bien es cierto que ya se desarrolla una tecnología que permite procesar materiales que no se pueden reciclar y van a los vertederos. Es una idea de PureCycle Technologies, que esperamos que vea pronto la luz.
¿En qué consiste su idea? En tomar materiales que están hechos con polipropileno y otros que no se pueden reciclar, y fundirlos para crear una resina virgen para reciclar los desechos de manera más rápida.
Por lo que, ahora que conoces el funcionamiento real de un centro de reciclaje, ya sabes qué productos puedes consumir y cuáles deberías evitar, para que todo sea más fácil de reciclar y el planeta vaya mejor.
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